ALEXANDER SUTHERLAND NEILL Y LA ESCUELA DE SUMMERHILL:
UNA ESCUELA DIFERENTE.

Summerhill fue fundada en 1921, en el pueblo de Leiston, Suffolk, a unos 160km de Londres. Era una escuela en la cual había 35 niños y 35 niñas agrupados por sexos y diferencias de edad. Neill, fundador de esta, opina que las escuelas que obligan a los niños a sentarse en pupitres, solo son buenas para aquellos que quieren niños dóciles sin espíritu creador y que encajan en una sociedad que tiene como objetivo el dinero. Summerhill empezó como una escuela experimental y actualmente es la demostración que la libertad es viable. Neill pensaba que una escuela tiene que estar en función de la voluntad del niño y no al revés por eso fundó Summerhill. Este se baso en su teoría: “El niño es bueno por naturaleza y no al contrario”, y que el niño es inmediatamente realista, si tiene libertad.
En Summerhill no hay exámenes finales, los conocimientos adquiridos dependen de la voluntad de los alumnos. Todo el mundo es igual, tanto los profesores, como los alumnos, como el director, y lo demuestran en la asamblea general; cada persona tiene un voto igual que el otro. Así el alumno no tiene miedo del profesor y eso es bueno porque no se siente inferior, lo cual crea confianza en uno mismo.
Neill cree que la función del niño es vivir su propia vida, no la vida que los padres piensan que ha de vivir, ni una vida de acuerdo con el educador. Todas estas interferencias y orientaciones de parte de los adultos no pueden producir sino una generación de autómatas. Si se hace aprender al niño a la fuerza, lo convertiréis en un individuo dócil, que se adaptara a un horario pero que no será plenamente feliz. El niño no será nada mas que uno de los hombrecitos conformistas en que la sociedad esta basada..
Pasando al tema de la educación, en este caso dicha por Neill como educación corriente, este piensa que el objetivo de la vida es conseguir la felicidad, y que el fin de la escuela es preparar para la vida. Entonces, la educación corriente, no ha tenido nunca éxito en este sentido. La política y la economía actual conducen a la guerra; los medicamentos nunca han vencido a las enfermedades, la religión nunca ha vencido a los robos. Nos amenazan nuevas guerras porque la conciencia social del mundo se encuentra en un estado primitivo.
La mayor parte del trabajo escolar que hacen los adolescentes es perder el tiempo, la energía y la paciencia. Roban a la juventud el derecho de jugar, jugar y jugar. Desconocemos la cantidad de espíritu creador que se pierde en las aulas a causa de la importancia otorgada a los estudios.
En las escuelas hay estudiantes indiferentes y que a fuerza de disciplina y con dificultades pasan a los estudios universitarios, para llegar a ser profesores sin imaginación, médicos mediocres, que podrían haber sido buenos mecánicos.
La educación superior y los grados universitarios no sirven de gran cosa en la lucha de los males de la sociedad. No hay ninguna diferencia entre un neurótico instruido y otro ignorante.
En todos los países capitalistas, comunistas o socialistas, se construyen escuelas complejas para educar a los niños. Todos estos edificios no tienen ningún sentido porque no ayudan a los niños y adolescentes a vencer males emocionales y sociales engendrados por la presión que ponen los padres y profesores.
Una vez dada esta educación con los graduados en Summerhill, Neill escribe que siempre hay padres que quieren que sus hijos sepan más que ellos, y piensan que si no se les da un empujón no triunfaran en la vida. Pero, ¿que es triunfar en la vida?
Para Neill es trabajar con alegría y vivir seguro de uno mismo, según este objetivo, los graduados en Summerhill triunfan en la vida. En Summerhill no ha salido ningún genio, pero sí matemáticos originales, músicos inteligentes, artistas brillantes.
Dentro de Summerhill nos encontramos con algunas características como:
Las clases particulares que son una atención psicológica. Sobretodo para los alumnos que acaban de llegar, para que se adapten más rápido a la libertad. Cuando un niño esta ligado interiormente le cuesta adaptarse. Las clases serian como una limpieza cerebral para que el niño se adapte mejor al nuevo sistema.
Es una escuela de autogobierno de forma democrática. Las normas, los castigos… se deciden en la asamblea que realizan. En las asambleas generales, además de decidir reglas, se deciden los castigos. El autogobierno y la educación hacen que los alumnos de Summerhill cojan el sentido de lo que es la justicia. Se ha demostrado que un autogobierno funciona, y que una escuela sin él, no se puede considerar progresista. No puede haber libertad si los niños no pueden gobernar su propia vida social. El autogobierno amplia su sentido de la justicia actuando como si fuera un juzgado, defendiéndose y contradiciéndose, hecho que provoca que se organicen sus ideas y justifiquen sus causas.
En la coeducación, los alumnos desde pequeños estudian juntos, eso hace que los adolescentes miren el sexo de forma natural, ya que no se reprimen sexualmente. Las escuelas que los separan, no hacen nada más que reprimir el sexo, y se reprime. Según Neill, el sexo con amor es el placer más grande de la vida, y por eso las escuelas temen el libertinaje sexual. Neill no lo teme porque sabe que no hay ningún tipo de represión, y por tanto, no lo provoca.
En el trabajo, como en la mayoría de los colegios, los niños refutan los trabajos pesados, ya que no le muestran interés. Cuando un trabajo se hace con ganas y motivación, uno no se cansa, mientras que si se hace con desilusión acaba cansando física y psíquicamente. Los niños por si solos no construyen cosas que no les interesan.
Los juegos de Summerhill, son juegos de fantasía donde los niños, en diferentes etapas juegan a cosas diferentes. Neill no sabe porque juegan, supone que es una cuestión de energía. Summerhill pone como una de las mejores condiciones para la educación de los niños “el juego”.
Se realiza dentro de esta escuela, un teatro donde los actores son los alumnos, contribuyen en el teatro porque les gusta. El teatro sirve como terapia para coger confianza en sí mismos. Según Neill el teatro es lo que más hace porque los alumnos adquieren creatividad, ya que sus obras son escritas por ellos mismos. Esto estimula más su creación, que si reproducen o imitan.
La opinión de Neill sobre la danza es bien clara. En la danza no puede haber reglas, porque la danza es una manera de expresarse. La danza es una magnifica expresión externa del sexo. Piensa que imponer reglas a la danza la hace más mecánica e insípida. Además crítica este tipo de danza ya que si alguien no puede ser original en la danza como lo será en la religión, educación o política.
Los juegos en Summerhill son optativos, nadie obliga a nada, pero la mayoría de los niños juegan. Todos tienen unas preferencias. A los niños se les premia en los juegos. Aunque no sea lícito, mucha gente se pregunta porque en los juegos sí y en las materias no. Neill dice que en el deporte se trata de vencer al contrario, cosa no aplicable a las materias. En Summerhill hay muy buena deportividad. A un niño que no juegue no se le considera ni desgraciado ni inferior.
En la organización, según el director y los inspectores escolares, no se obtenían casi éxitos académicos porque:
Hace falta una profesora para los más pequeños para supervisar y unificar el trabajo.
Hace falta un profesor inspirador para los niños de 8, 9, y 10 años.
Hace falta un profesor que organice los planes de estudio de los niños.
En Summerhill hay muchas diversiones para los niños. Los talleres atraen mucho y eso dificulta muchísimo la posibilidad de estudiar.
Después el inspector escribió unas cosas sobre los alumnos:
Los alumnos están llenos de vida y entusiasmo. Quieren mucho a la escuela y eso crea una atmósfera de satisfacción y tolerancia.
Se trata a los niños de una manera fácil y agradable ya que no tienen timidez.
El sistema estimula la iniciativa, la responsabilidad y la integridad, hecho que es una realidad.
Los alumnos de Summerhill, no muestran incapacidad para realizar los estudios de grado superior, ya que muchos alumnos lo han superado.
En Summerhill se está llevando a cabo una investigación educativa muy interesante y valiosa, que sería interesante que conocieran todos los educadores.
Para resumir todo esto, según Neill el futuro de la escuela no es importante, ya que lo que es realmente importante es la idea de Summerhill. Piensa que es de una gran importancia para la humanidad. A las nuevas generaciones hace falta que se les ofrezca una oportunidad para desarrollarse en libertad.
Dar libertad es dar amor, y solo el amor puede salvar al mundo.